Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno

Los desplazados del campamento de Waşûkanî han pedido regresar a sus hogares antes de la llegada del invierno y han señalado que durante esta estación se enfrentan a condiciones humanitarias extremadamente difíciles.

Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
Los desplazados de Serêkaniyê piden regresar a sus hogares antes del invierno
17 DICIEMBRE, 2026   11:53
Newsdesk

En el campamento de Waşûkanî, situado en la zona rural de Hesekê, viven más de 2.000 personas desplazadas procedentes de Serêkaniyê, de las zonas rurales de Tel Tamr y de Zirgan. A medida que se acerca el invierno, las dificultades de los desplazados aumentan debido a la escasez de ayuda humanitaria y de combustible. Por ello, han pedido regresar a sus lugares de origen antes de la llegada del invierno.

“Regresar a nuestras aldeas destruidas es nuestra única opción”

Xayîr El Xidir, originario de la aldea de Menacîr, explicó que la situación en el campamento es muy mala, que no disponen de ayuda ni de combustible y que incluso se les ha dejado de proporcionar pan.

El Xidir pidió regresar a su aldea con estas palabras: “A pesar de la destrucción de nuestros hogares, queremos volver a nuestras aldeas. ¿Cuál es la solución definitiva? Aquí, ni siquiera las tiendas de campaña pueden protegernos del viento y la lluvia. Regresar a nuestra aldea supone enfrentarnos a una tragedia, es decir, a un nuevo desplazamiento. Aunque regresemos, allí no hay condiciones básicas para vivir. Necesitamos ayuda. Con la llegada del invierno, ¿cómo vamos a protegernos del frío?”.

“Volveremos a montar nuestras tiendas y resistiremos las duras condiciones del invierno”

Emîne Eber, una mujer desplazada procedente de la aldea de Erîşayê, recordó que habían desmontado sus tiendas de campaña y recogido sus pertenencias para regresar a sus hogares. Sin embargo, después de haber realizado los preparativos para el retorno, les comunicaron que este se había aplazado, sin explicarles el motivo.

Emîne Eber declaró: “Nuestras casas han quedado destruidas; no queda nada de ellas, salvo tierra y escombros. Si regresamos, tendremos que vivir en el suelo. Nos alegra poder volver, pero allí también nos esperan el sufrimiento y las dificultades. Tendremos que volver a montar nuestras tiendas. Sin gasóleo ni otros medios de calefacción, tendremos que soportar el frío del invierno”.

Emîne pidió que se acelere el proceso de retorno y que se proporcione ayuda a las familias desplazadas.

“La situación de los desplazados del campamento empeora durante el invierno”

Cabir Ebdurehman, originario de la aldea de Um El Kêf, en la zona de Tel Tamr, también habló de las dificultades que afrontan en el campamento y declaró: “Nuestra situación es muy mala. Una noche se levantó una fuerte tormenta de viento y estuvo a punto de causar daños a mis hijos. Además, dentro del campamento faltan los elementos más básicos para vivir”.

Cabir Ebdurehman explicó que sus viviendas habían quedado destruidas y que el regreso se estaba retrasando. Continuó diciendo: “Esta situación perjudica a las personas desplazadas que viven en el campamento. Nos alegra poder volver a montar nuestras tiendas en nuestras propias aldeas. Sin embargo, la situación de quienes ya han regresado es mala, porque en sus aldeas no queda nada, salvo tierra y escombros”.

Ebdurehman señaló que podrían vivir en tiendas de campaña, pero se preguntó cómo soportarían el frío del invierno, especialmente ante la falta de combustible y equipos de calefacción.

Por último, Cabir Ebdurehman pidió ayuda y expresó su desesperación con estas palabras: “Estamos agotados de vivir en el campamento. El sufrimiento que padecemos ahora aquí es más duro que el de los últimos siete años, porque estamos esperando regresar a nuestros hogares mientras seguimos soportando todas estas dificultades”.

ANHA