Kongra Star sobre los acontecimientos en Hasaka: “Todos deben actuar con responsabilidad”

Kongra Star señaló que los acontecimientos en Hasaka están relacionados con las políticas de fuerzas internas y externas que buscan establecer su influencia y dominio sobre la región. Asimismo, hizo un llamamiento a mantenerse alerta frente a las políticas de provocación y hostilidad que se están promoviendo en Hasaka.

Kongra Star sobre los acontecimientos en Hasaka: “Todos deben actuar con responsabilidad”
10 DICIEMBRE, 2026   13:29
Newsdesk

La Coordinación de Kongra Star publicó una declaración sobre los acontecimientos ocurridos en Hasaka y las políticas de algunas fuerzas que pretenden generar divisiones entre los pueblos de Siria.

La declaración de Kongra Star dice lo siguiente: “En el aniversario del 9 de octubre, fecha de la Conspiración Internacional, los peligrosos acontecimientos que se están produciendo en Hasaka demuestran claramente que no son casuales. La sucesión de los hechos y la elección deliberada de la fecha en que se han producido indican que la mentalidad que impulsó la Conspiración Internacional del 9 de octubre sigue viva y que estos acontecimientos están siendo instigados por las mismas fuerzas.

La tensión que se está intensificando de manera constante en la ciudad, las intervenciones dirigidas contra la población civil y los intentos de convertir los barrios kurdos en objetivos ponen en peligro la convivencia entre los pueblos y la seguridad de la región. El movimiento de grupos armados que llegan desde lugares como Shaddadi, Deir ez-Zor y Al Raqa y son enviados hacia Hasaka constituye un grave intento de provocar enfrentamientos. No impedir estos movimientos aumenta el riesgo de que estalle un conflicto entre los distintos pueblos.

Hasaka no es una ciudad cualquiera. Es un centro estratégico en el que la presencia histórica del pueblo kurdo tiene profundas raíces y donde kurdos, árabes y otros pueblos conviven. Al mismo tiempo, la ciudad ha sufrido las graves consecuencias de las políticas de arabización. Por tanto, que Hasaka sea hoy objeto de ataques no es una casualidad. Durante la guerra contra ISIS, Hasaka fue uno de los principales centros de las operaciones desarrolladas a lo largo del eje que conecta Hasaka, al Raqa, Deir ez-Zor y Shaddadi, y desempeñó un papel decisivo en esa lucha. Los acontecimientos actuales en Hasaka representan un intento de venganza por parte de fuerzas y sectores derrotados en la guerra contra Daesh, así como un esfuerzo por destruir las relaciones entre los pueblos.

Los acontecimientos de Hasaka tampoco pueden analizarse únicamente como una crisis local. Están vinculados a las políticas de fuerzas internas y externas que pretenden establecer su influencia y dominio sobre la región. Debemos mantenernos alerta frente a las políticas de las fuerzas que buscan intensificar de nuevo la guerra en Siria, especialmente las de la vieja mentalidad baasista, que fragmenta la sociedad mediante el uso de grupos armados y la agitación de conflictos sociales, enfrentando a unos pueblos con otros. Explotar las sensibilidades históricas de los pueblos y crear nuevas hostilidades constituye uno de los mayores daños que se pueden infligir al futuro de Siria y puede dejar a toda la región ante consecuencias irreparables.

Frente a la política de confrontación que se intenta imponer en Hasaka, debemos mantenernos firmes. La responsabilidad no recae únicamente en los kurdos o en los árabes, sino que es compartida por todos los pueblos. Es importante que todas las comunidades que viven en Hasaka adopten una postura común frente a estas provocaciones y que, incluso si se producen nuevos incidentes, continúen con sus actividades democráticas y organizativas.

También hacemos un llamamiento a las autoridades sirias y afirmamos que garantizar la seguridad en Hasaka, proteger a la población civil y controlar los movimientos de los grupos armados son responsabilidades del Gobierno.

Debe aclararse en qué circunstancias los convoyes integrados por grupos armados procedentes de lugares como Shaddadi y Deir ez-Zor llegaron a Hasaka, con qué autorizaciones se desplazaron y por qué no se impidió que avanzaran hacia los barrios kurdos. El Gobierno no puede limitarse a observar cómo aumenta la tensión entre los pueblos. Debe asumir su responsabilidad de garantizar la seguridad, proteger el derecho de la población civil a la vida e impedir los intentos que puedan desencadenar enfrentamientos entre las comunidades.

Desde aquí, hacemos un llamamiento a todos los pueblos de Rojava, a las fuerzas democráticas de Siria, a las organizaciones de mujeres y a las organizaciones de la sociedad civil. Adoptar una postura firme frente a las políticas de provocación y hostilidad que se están impulsando en Hasaka es nuestro deber histórico. Para impedir que un enfrentamiento que podría comenzar en Hasaka se extienda por toda la región, es necesario que todos actuemos con responsabilidad”.

ANHA