Washington actualiza las normas de aplicación de las sanciones contra Siria tras la derogación de la Ley César

Washington anunció la actualización de sus normas de sanciones contra Siria tras la derogación de la Ley César, permitiendo un abanico más amplio de actividades comerciales, aunque manteniendo restricciones dirigidas a personas y entidades concretas.

Washington actualiza las normas de aplicación de las sanciones contra Siria tras la derogación de la Ley César
24 DICIEMBRE, 2025   18:53
Newsdesk

Estados Unidos informó de una revisión de las sanciones y de las normas de control de exportaciones aplicables a Siria, un paso formal que refleja la derogación de la Ley César para la Protección de la Población Civil Siria de 2019 y que abre la puerta a un comercio más amplio, al tiempo que mantiene determinadas limitaciones.

La información actualizada figura en una hoja informativa conjunta emitida por el Departamento de Estado, el Departamento de Comercio y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), en el marco de un proceso político y económico más amplio destinado a revisar la relación de Washington con Siria tras años de sanciones de carácter integral.

El documento revisado precisa que las sanciones estadounidenses ya no tienen un carácter general ni constituyen un obstáculo significativo para la mayoría de las operaciones comerciales relacionadas con Siria.

Asimismo, subraya que el Congreso de Estados Unidos derogó oficialmente la Ley César y las sanciones obligatorias asociadas a ella, poniendo fin a uno de los regímenes sancionadores más duros de los últimos años.

Las directrices indican que la transferencia de la mayoría de los productos estadounidenses destinados principalmente a uso civil, así como de software y tecnología, está ahora permitida hacia Siria o dentro del país sin necesidad de autorización previa. Esta medida tiene como objetivo apoyar la reactivación de los sectores económico y de servicios.

Restricciones vigentes

Pese a esta flexibilización relativa, el documento subraya que las sanciones no han sido levantadas por completo. Siguen en vigor contra personas y entidades concretas que Washington considera "las peores", entre ellas Bashar al-Asad y su entorno, así como violadores de los derechos humanos, individuos implicados en el tráfico de captagon y actores regionales que Estados Unidos considera desestabilizadores.

El Gobierno estadounidense también confirmó la continuidad de la "revisión del estatus de Siria como Estado patrocinador del terrorismo", señalando que, para la mayoría de los productos incluidos en la Lista de Control Comercial con destino a Siria, siguen siendo necesarias licencias de exportación, especialmente en el caso de bienes sensibles o de doble uso.

El documento, al resumir la postura de Estados Unidos, afirma que el presidente Donald Trump está trabajando para cumplir su promesa de ofrecer a Siria "una oportunidad de recuperarse y prosperar" mediante la eliminación de sanciones, manteniendo al mismo tiempo mecanismos de rendición de cuentas contra las entidades que Washington considera perjudiciales.

Estados Unidos confirmó asimismo la adopción de nuevas medidas y normas destinadas a incentivar a empresas y bancos estadounidenses e internacionales, así como a socios regionales, a participar en el apoyo a la estabilidad en Siria, reservándose al mismo tiempo el derecho a recurrir a otras facultades legales, incluida la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional y la Ley de Reforma del Control de Exportaciones de 2018, si fuera necesario por motivos de seguridad nacional.

El 18 de diciembre, Trump firmó una orden para derogar las sanciones impuestas en virtud de la Ley César, tras su aprobación tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, allanando así el camino para la última actualización de las directrices oficiales.

ANHA