Llamamientos en el Norte y el Este de Siria a favor de un sistema de gobernanza descentralizado

Diversos grupos comunitarios del Norte y el Este de Siria han hecho un llamado a la adopción de nuevos modelos de gobernanza que rompan con el antiguo sistema centralizado y sienten las bases de un sistema descentralizado, que garantice una participación justa y respete la diversidad de los componentes de Siria.

Llamamientos en el Norte y el Este de Siria a favor de un sistema de gobernanza descentralizado
Llamamientos en el Norte y el Este de Siria a favor de un sistema de gobernanza descentralizado
Llamamientos en el Norte y el Este de Siria a favor de un sistema de gobernanza descentralizado
Llamamientos en el Norte y el Este de Siria a favor de un sistema de gobernanza descentralizado
4 DICIEMBRE, 2025   13:49
Raqqa

Ante el aumento de las demandas a favor de nuevos sistemas de gobernanza en Siria, funcionarios y activistas del Norte y Este del país subrayaron la necesidad de abandonar el modelo centralizado que predominó durante décadas, y abogaron por la creación de un sistema descentralizado basado en la justicia y en la participación genuina de todos los componentes de la sociedad siria.

En declaraciones exclusivas a la agencia ANHA, Kadim Idan, copresidente del Consejo del Pueblo del cantón de Raqqa, afirmó:

“La declaración constitucional emitida tras la Conferencia de la Victoria fue injusta con los pueblos del Norte y Este de Siria. Estas comunidades originarias y profundamente arraigadas esperaban un cambio real tras el colapso del sistema centralizado que gobernó el país durante décadas bajo un solo color, una sola bandera, un solo partido y un solo idioma.”

Idan continuó: “Esperábamos que la etapa posterior al régimen inaugurara una nueva era de pluralismo y de reconocimiento de todas las componentes. Pero la declaración constitucional fue un golpe. Las mujeres fueron marginadas, a pesar de su papel pionero en los ámbitos político, militar y administrativo. Los jóvenes también fueron apartados, justo cuando creíamos que el cambio verdadero empieza con ellos y triunfa gracias a ellos.”

Agregó que la esperanza sigue viva en el Acuerdo del 10 de marzo, al que describió como una auténtica oportunidad para construir una solución política integral que reconozca la diversidad siria, a la que calificó de hermoso mosaico de religiones, nacionalidades y corrientes políticas.

Idan advirtió contra la continuación del mismo enfoque centralizado y excluyente que prevaleció bajo el antiguo régimen, señalando que cualquier solución impuesta por dictados externos sería ineficaz y solo profundizaría la crisis, como se ha visto en las regiones costeras y en Suwayda, donde se han ignorado los derechos y las demandas de importantes comunidades locales.

Subrayó que la única solución viable consiste en adoptar un sistema federal descentralizado, que otorgue a las regiones competencias administrativas y de servicios, manteniendo a nivel central los ministerios soberanos dentro de un marco que respete las especificidades locales.

En el mismo contexto, Ibrahim Uwies, copresidente del Consejo Religioso del cantón de Raqqa, insistió en la importancia de preservar los valores islámicos que llaman a la unidad y cohesión. Citó el versículo coránico:

“¡Aferráos todos juntos a la cuerda de Alá y no os dividáis!”,

Recordando la gracia divina que unió los corazones después de antiguas enemistades.

Uwies afirmó que el mensaje coránico consagra la igualdad entre todos los seres humanos, sin distinción entre blancos y negros, árabes y no árabes, y añadió: “Siria pertenece a todos los sirios, con todas sus comunidades, colores e idiomas; no pertenece a una sola secta ni a un solo grupo. El único criterio de dignidad es la piedad.”

Por su parte, Khulud Muhammad, miembro de la Asamblea de Mujeres Zenobia en el cantón de Raqqa, afirmó que el pluralismo y la descentralización son requisitos esenciales para salvaguardar los derechos de los pueblos del Norte y Este de Siria.

Explicó que estos pueblos han sufrido durante décadas bajo el dominio centralista del régimen baazista, que marginó a numerosas comunidades, excluyó a las mujeres de una participación significativa y las despojó de sus derechos fundamentales.

Khulud Muhammad añadió que los habitantes del Norte y Este de Siria luchan hoy por recuperar sus derechos confiscados, reclamando el establecimiento de un sistema pluralista y descentralizado que garantice la libertad y la convivencia pacífica entre todas las comunidades, al tiempo que restituya a las mujeres su lugar legítimo en la sociedad.

Subrayó que los últimos años han estado marcados por la dificultad y el sufrimiento, lo que convierte al pluralismo y la descentralización en el único camino hacia la justicia y la dignidad para las poblaciones de la región.

ANHA