La conferencia defiende que la integración democrática es un camino hacia la asociación, no hacia la asimilación

En el contexto de las rápidas transformaciones que atraviesa Oriente Medio, el copresidente del Partido de la Unión Democrática subrayó, durante una conferencia en la Universidad de Rojava, que la etapa actual exige una profunda conciencia política. Insistió en la necesidad de apostar por un modelo de integración democrática y destacó que los kurdos se han convertido en un actor clave en las dinámicas de la región, señalando que no habrá cambios reales sin su participación. Asimismo, afirmó que la protección de la identidad y la cultura constituye la base de la integración, frente a la asimilación o la subordinación.

La conferencia defiende que la integración democrática es un camino hacia la asociación, no hacia la asimilación
La conferencia defiende que la integración democrática es un camino hacia la asociación, no hacia la asimilación
La conferencia defiende que la integración democrática es un camino hacia la asociación, no hacia la asimilación
La conferencia defiende que la integración democrática es un camino hacia la asociación, no hacia la asimilación
La conferencia defiende que la integración democrática es un camino hacia la asociación, no hacia la asimilación
La conferencia defiende que la integración democrática es un camino hacia la asociación, no hacia la asimilación
La conferencia defiende que la integración democrática es un camino hacia la asociación, no hacia la asimilación
14 April, 2026   17:46
Newsdesk

El Partido de la Unión Democrática (PYD) organizó el martes una conferencia en la Universidad de Rojava centrada en la integración democrática y los últimos desarrollos políticos. El acto fue impartido por el copresidente del partido, Gharib Hesso, y la copresidenta de la Oficina de Relaciones Exteriores, Sema Bakdash, y contó con la asistencia de profesores y estudiantes.

Al inicio de la conferencia, Hesso señaló que Oriente Medio atraviesa una fase de profundos cambios que afectan tanto a Siria como a Rojava. Subrayó que se trata de una transformación de gran relevancia, especialmente para la nueva generación, los estudiantes y la juventud.

Hesso destacó el papel de las universidades como pilar fundamental de las sociedades, al considerar que contribuyen a dar forma a su estructura y constituyen la base sobre la que se construye su futuro.

En su intervención, abordó la situación actual en la región y afirmó: “La revolución en Rojava no ha concluido, sino que ha entrado en una nueva fase de transición. Siria, Turquía y el conjunto de Oriente Medio atraviesan un periodo similar. Por ello, es imprescindible actuar con razón y conciencia, algo clave para el futuro político y para cualquier proyecto de futuro. Los regímenes autoritarios de la región están dispuestos a someterse a potencias externas, pero no a transformarse. Mantienen una mentalidad que se considera superior y que rechaza otras culturas. Han surgido fuerzas contrarias a la democracia, a la voluntad popular y a las libertades. Esto responde a la ignorancia o a visiones ancladas en el pasado. ¿Cuál es su objetivo? No buscan convivir, sino someter. En algunos casos, actúan de forma deliberada para bloquear cualquier solución”.

Hesso añadió que el proceso actual es uno de integración: “Puede que algunos lo acepten y otros no, pero debemos explicarlo. A los kurdos, cuando nuestros adversarios son débiles, nos llaman hermanos; cuando son fuertes, nos convierten en enemigos. Las potencias internacionales reconocen nuestro papel cuando nos necesitan, pero lo ignoran al legislar. Nadie hará nada por nosotros, no debemos engañarnos. Mantenemos relaciones con países vecinos y con la comunidad internacional para que reconozcan nuestra existencia, aunque sus intereses no coincidan con los nuestros.

Esto no significa que debamos aislarnos. Algunas voces afirman que estas potencias quieren crear Kurdistán, pero ese discurso busca desacreditar el proyecto democrático. El acuerdo del 4 de enero también formaba parte de ese contexto: existía un plan para eliminar a los kurdos, al que nadie se opuso. Sin embargo, la resistencia del pueblo de Rojava y del Kurdistán logró frustrarlo. Los kurdos lo hicieron por sí mismos, y ese es el camino. Así hemos llegado al actual proceso de integración”.

“Nuestra integración es democrática”

Hesso insistió en que la integración debe entenderse como una forma de asociación: “En muchos modelos, la integración se concibe como la asimilación del más débil. Nosotros no lo entendemos así. La base es preservar la cultura, la lengua y la esencia de nuestros pueblos. Esto forma parte de la democracia. Establecer vínculos entre sociedades respetando sus identidades es imprescindible. De lo contrario, nos enfrentaríamos a la asimilación e incluso a la desaparición.

Hoy, sin embargo, nuestra lengua, nuestra seguridad y nuestra capacidad de autoorganización se mantienen”.

También señaló que ya se han dado algunos pasos, como la liberación de prisioneros y el inicio del retorno de personas desplazadas. Subrayó la necesidad de reformar la constitución y avanzar hacia un sistema democrático, advirtiendo de que sabotear el proceso de integración podría conducir a una fase peligrosa.

“Algunos partidos debilitaron la delegación kurda”

Hesso abordó además la cuestión de la unidad kurda:

“Mientras algunos Estados se debilitan y esperan su momento, nosotros no podemos hacerlo. Somos una sociedad que aspira a la libertad. La unidad del pueblo kurdo debe ser una prioridad. Aunque la población la reclama, las fuerzas políticas aún están alejadas de ese objetivo. Se celebró una conferencia y se creó una delegación kurda, pero algunos partidos mantuvieron contactos con Damasco al margen de ella, lo que debilitó su papel. Existe una estrategia para dividirnos, apoyada también por redes de inteligencia en el marco de una guerra no convencional”.

“Los kurdos son un actor clave y no habrá cambios sin ellos”

Por su parte, Sema Bakdash destacó el papel de la universidad en los logros de la revolución y señaló la necesidad de superar el actual clima de desánimo:

“Somos un pueblo que se renueva constantemente. Existe confusión porque entendemos la integración de forma distinta a los Estados. Hemos perdido parte del territorio, pero hemos ganado en unidad. Hoy contamos con nuestras propias estructuras de protección y preservamos nuestra cultura, lo cual no debe subestimarse. La nueva etapa exige renovación. Los cambios globales nos afectan directamente. Los kurdos son un actor fundamental y no habrá transformaciones sin ellos. Debemos analizar esta fase con atención: por un lado, existirá el Estado; por otro, una sociedad democrática”.

Tras las presentaciones, profesores y estudiantes formularon preguntas y compartieron sus opiniones. Durante el debate, se destacó que el plan contra Rojava tiene una importancia comparable a la de otros acontecimientos históricos. Los participantes hicieron hincapié en la necesidad de identificar y corregir los errores. La conferencia concluyó con una sesión de preguntas y respuestas con los participantes.

ANHA