Karasu: La integración democrática no significa negar la identidad kurda

Mustafa Karasu, miembro del Consejo Ejecutivo de la Unión de Comunidades de Kurdistán (KCK), afirmó que la integración democrática se basa en el reconocimiento de la identidad, la lengua y la cultura kurdas, y advirtió que ignorar estos derechos vacía de sentido el diálogo y obstaculiza la posibilidad de alcanzar una solución política.

Karasu: La integración democrática no significa negar la identidad kurda
12 May, 2026   18:06
Newsdesk

Durante un programa especial transmitido por Medya Haber TV, Karasu evaluó el proceso de “integración democrática” y advirtió que la ausencia de pasos políticos concretos, tanto en Turquía como en Siria, corre el riesgo de convertir en vacíos de contenido los conceptos de integración y diálogo.

Sus declaraciones incluyeron lo siguiente:

*Continúan los ataques de desinformación contra el proyecto de integración propuesto por el líder Abdullah Ocalan. ¿Las políticas del Estado turco constituyen la base de estas campañas engañosas?

El líder Abdullah Ocalan quiere resolver la cuestión kurda sobre la base de la democracia y alcanzar una solución mediante la integración democrática y la construcción de una república democrática. Ese es su enfoque. Los kurdos han estado separados del Estado turco durante 100 años. Durante un siglo se han opuesto y rechazado las políticas del Estado turco, y han mantenido una lucha continua contra él. Hoy se ha vuelto necesario resolver este problema.

¿Cómo puede resolverse? Debemos trabajar para superar esta separación derivada de las objeciones kurdas. ¿Y cómo se hace eso? Para superar esta separación entre el pueblo kurdo y el Estado turco, es necesario reconocer la existencia y la libertad de los kurdos, reconocer sus derechos democráticos y establecer leyes y una constitución que garanticen esos derechos.

Ese es el significado de la propuesta del líder Abdullah Ocalan respecto a la integración y la superación de esta separación. La separación existe actualmente. ¿Quién puede decir que los kurdos están satisfechos con el Estado turco? No lo están. Se oponen, rechazan, se sienten sometidos a presión y continúan su lucha frente a un Estado que no reconoce su existencia. A pesar de toda esta presión, esa separación continúa.

El pueblo kurdo no ha sido sometido por la fuerza. La política de “los someteré y los haré callar” no ha dado resultados. Ahora, el líder Abdullah Ocalan quiere abordar esta separación mediante la democracia y la integración democrática. Aquí se reconoce la existencia de los kurdos, su derecho a mantener su lengua, identidad y cultura, así como su autoadministración.

Si estas cosas no son reconocidas, no puede lograrse la integración. No es como algunos dicen, que los kurdos abandonarán todas sus demandas y se integrarán completamente en el Estado. No es así.

La integración a la que se hace referencia consiste en eliminar las causas de esta separación. Y las causas de esta separación y de estas objeciones son conocidas por todos.

Llevamos 50 años diciendo esto, todos los días. Desde esta perspectiva, existen sectores que no se acercan a la idea de integración democrática, que no dan pasos en esa dirección y que intentan obstaculizar el proceso.
¿Y qué ocurre cuando no se toman medidas? Entonces la integración democrática pierde su sentido. Porque la integración de la que hablamos nosotros y el líder Abdullah Ocalan es la solución de la cuestión kurda sobre una base democrática.

Si eso no se logra, entonces el debate sobre la integración democrática tomará un rumbo negativo. Nosotros consideramos esta etapa como una etapa de lucha. Si se obtiene un resultado, así será. Y si no se obtiene, entonces esta lucha continuará con diferentes métodos y medios.

Desde esta perspectiva, como mencioné, la base de estas campañas engañosas es la política del poder y su negativa a dar pasos. Después de más de un año y medio sin resultados tangibles, es natural que aparezcan intentos de desinformación.

*Otro aspecto en el que ustedes abordan la cuestión de la integración es Rojava. Recientemente, se colocaron carteles en instituciones bajo el nombre de “República Árabe”, deliberadamente sin mencionar lo kurdo, por parte del gobierno sirio de transición. ¿Cómo evalúa esto? En este tipo de cuestiones, el Estado turco viene inmediatamente a la mente. ¿Cree que tiene influencia?

La llamada “República Árabe” apareció en televisión. ¿Puede existir una “República Árabe”? También hay kurdos, turcomanos y drusos. Esto demuestra claramente una falla de mentalidad. Esa mentalidad debe cambiar. Si existe una constitución básica, aunque se llame “República Árabe”, ¿cómo vivirán los kurdos dentro de esa Siria?

Digamos que la educación es en árabe e inglés. Pero ¿por qué solo en árabe? ¿Por qué no está presente el kurdo? Esa es una forma de pensar excluyente, como si negara la existencia de la lengua de todo un pueblo. Hay cientos de miles de niños que han sido educados en su lengua materna durante 15 años. ¿Qué harán? ¿Negarán su existencia?

Luego dicen: “No aceptamos la educación en lengua materna”. ¿Puede eso ser lógico? Esa es una mentalidad negacionista.

¿Quién aceptaría algo así? Significa: “Solo yo seré el centro del poder”. Entonces el problema no se resuelve y no se logra ninguna integración. Esto es una “República Árabe”, como si todos tuvieran que convertirse en árabes.

Esta es exactamente la política que aplicó el Estado turco durante el siglo pasado. Siempre fue así. Es como si ahora la estuvieran imitando. ¿Pero acaso allí se resolvió el problema?

El Estado turco ejerció presión durante décadas. ¿Se resolvió la cuestión? Lo que el Estado turco no pudo lograr, ¿creen que ustedes podrán lograrlo? ¿Con qué lógica?

Con esta mentalidad, el régimen en Siria —el gobierno de transición— no llegará a ninguna parte. Los kurdos no aceptarán eso. Si lo aceptaran, sería como aceptar la inexistencia y la negación de su propia existencia. ¿Pueden aceptar eso? Han entregado decenas de miles de mártires.

Por eso, el pueblo de Rojava y los kurdos allí no lo aceptarán. La mayoría de los árabes tampoco lo aceptan.

Árabes y kurdos han convivido como hermanos durante 15 años. ¿Se excluyó a los árabes de las escuelas? Todos aprendían en su propia lengua. ¿Se excluyó a los árabes de la administración autónoma? No.

Pero ahora se intenta imponer algo desde fuera, como si fuera una mentalidad ajena a la realidad. Ante una situación así, todos los kurdos deben posicionarse en contra y levantarse. Si su lengua, cultura e identidad son atacadas, entonces todos, de 7 a 70 años, deben ponerse en pie: mujeres, niños, ancianos, todos. ¿Qué otra cosa pueden hacer?

Lo mismo está ocurriendo en el Kurdistán del Norte (Kurdistán turco), en Diyadin. Escuché que el muftí de Van emitió una fatwa diciendo que el sermón (jutba) debe pronunciarse en turco. Añadió incluso que, aunque nadie entienda el turco, el sermón debe ser en turco.

¿Se puede llegar a tal nivel de reaccionarismo y extremismo? ¿Qué puede decirse? ¿Existe una hostilidad mayor hacia los kurdos y su lengua que esta? Dice: “Aunque nadie entienda el turco, el sermón será en turco”. En realidad, la mitad de la sociedad allí no entiende el turco. Entonces, ¿qué sucederá? ¿Cómo pueden emitirse palabras así? ¿Qué dice el Ministerio del Interior sobre esto? ¿Qué dice la Presidencia de Asuntos Religiosos de Turquía? ¿Y qué dicen los kurdos? Eso es lo importante.

Los kurdos deben ver esto. Los kurdos religiosos deben verlo. Incluso los kurdos que votaron por el Partido AK deben verlo. Hay cientos de miles de personas que no entienden turco. Entonces, ¿qué ocurrirá? La verdad es que el significado de esta fatwa es: “El sermón no debe darse en kurdo”. Esa es la esencia de todo esto.

Porque hay miles de personas que no entienden el turco y, en un momento en que se está debatiendo la solución de la cuestión kurda, emitir este tipo de fatwas es algo vergonzoso.

Imponer una lengua en la religión es, en sí mismo, una situación trágica.

Eso no existe en la religión. En el islam no hay nada parecido. Esto es contrario a la religión islámica. No se hace en nombre de la religión, sino en nombre del chovinismo y de la hostilidad hacia los kurdos. Nadie puede hablar en nombre de la religión para justificar algo así.

Y puesto que esto se dijo en nombre de la religión, ya no debe permitirse que pase desapercibido dentro de los círculos religiosos. Ningún imán ni clérigo debería mirar este asunto con aprobación o aceptación. Al contrario, deberían decir: “¿Quién eres tú para pronunciar un sermón de esta manera? ¿En qué están convirtiendo nuestra religión? ¿Acaso nuestra religión es así?”. A partir de esto también debemos comprender el nivel de la mentalidad anti-kurda y la magnitud de la hostilidad dirigida contra ellos.

ANHA