Crisis del tráfico en Homs: el creciente congestionamiento y el caos amenazan la seguridad pública

La situación del tráfico en la ciudad de Homs se agrava debido al severo congestionamiento y al aumento del número de vehículos y motocicletas, junto con la debilidad de la infraestructura y la ausencia de una regulación vial adecuada. Esto ha provocado embotellamientos recurrentes, accidentes y riesgos cada vez mayores tanto para conductores como para peatones, especialmente en las zonas más transitadas y durante las horas punta.

Crisis del tráfico en Homs: el creciente congestionamiento y el caos amenazan la seguridad pública
25 May, 2026   17:26

En los últimos años, la ciudad de Homs ha experimentado un deterioro constante de las condiciones de circulación, coincidiendo con un incremento significativo en la cantidad de automóviles, motocicletas y bicicletas, mientras que la infraestructura y la red vial existentes siguen siendo incapaces de absorber esta expansión.

La ciudad de Homs ocupa un punto estratégico de conexión entre varias provincias importantes, lo que ejerce una presión adicional sobre sus carreteras internas y complica aún más la circulación diaria, especialmente en zonas concurridas como la rotonda de la Universidad, la calle al-Dablan, al-Hamidiyah, la Plaza del Viejo Reloj y la Plaza del Nuevo Reloj, donde los atascos son frecuentes durante las horas punta de la mañana y la tarde.

El problema del tráfico no se limita únicamente a la congestión, sino que también está acompañado de otros factores que afectan a la seguridad pública, entre ellos la proliferación de baches y reductores de velocidad colocados de manera aleatoria, la falta de mantenimiento regular de las vías y el mal funcionamiento o la ausencia de semáforos en varios cruces importantes. Esto ha generado una situación caótica y ha aumentado el riesgo de accidentes.

Las motocicletas representan además uno de los mayores desafíos viales de la ciudad debido a su amplia proliferación y a la conducción imprudente de muchos de sus usuarios. A esto se suma que algunas circulan sin matrículas ni permisos, algo que ciudadanos y conductores consideran un peligro cotidiano debido al exceso de velocidad y a las maniobras repentinas entre vehículos.

Al mismo tiempo, el uso de bicicletas ha vuelto a aumentar notablemente como medio de transporte, trabajo y reparto. Sin embargo, la ausencia de carriles exclusivos y la falta de regulaciones claras para su circulación han incrementado los conflictos entre ciclistas, automóviles y peatones, provocando accidentes reiterados y un mayor desorden en el tráfico.

Por su parte, los peatones enfrentan grandes dificultades debido a la ausencia de puentes y túneles peatonales y al reducido número de cruces seguros. Además, las aceras están ocupadas en ocasiones por vendedores ambulantes o vehículos estacionados, lo que obliga a muchas personas a caminar por la calzada, en medio de quejas por el exceso de velocidad y el incumplimiento de las normas de tránsito por parte de algunos conductores dentro de los barrios y en las vías principales.

Un ciudadano afirmó que “cruzar la calle en algunas zonas se ha convertido en una aventura diaria”, ya que muchos conductores no respetan la prioridad de paso de los peatones, mientras que las infracciones de tránsito y la circulación en sentido contrario por calles estrechas han aumentado. Otros expresaron su frustración por la contaminación acústica causada por el uso constante de bocinas y por los gases de escape de los vehículos, considerando que el caos vial ha comenzado a afectar negativamente la tranquilidad y la seguridad en los barrios residenciales.

En el sector del transporte público, pasajeros y conductores de minibuses se quejan de los largos tiempos de espera y de la congestión en los puntos de salida, además del desorden provocado por las paradas aleatorias de algunos vehículos y el incumplimiento ocasional de las rutas asignadas o de las tarifas oficiales, en medio de una supervisión deficiente.

En este contexto, Mohammad al-Omar, conductor de minibús, afirmó que la ciudad sufre un “claro caos vial”, señalando que los baches y la gran cantidad de motocicletas dificultan la circulación y afectan negativamente a la seguridad pública. Asimismo, pidió un mayor control del tráfico y una aplicación más estricta de las normas de circulación.

ANHA