Las negociaciones entre el norte y el este de Siria y el gobierno de Damasco están estancadas debido a la presión externa

A pesar de la firma del Acuerdo del 10 de marzo, las negociaciones entre representantes del norte y el este de Siria y el gobierno de Damasco se han estancado. La creciente presión turca y las continuas violaciones de territorio, sumadas a la postura rígida de Damasco, están profundizando la crisis y dejando en la incertidumbre las perspectivas de un diálogo nacional.

Las negociaciones entre el norte y el este de Siria y el gobierno de Damasco están estancadas debido a la presión externa
30 August, 2025   11:09

El 10 de marzo de 2025, el Comando General de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) y el presidente del gobierno, Ahmed al-Shara, firmaron en Damasco un acuerdo de ocho artículos destinado a establecer el marco para las relaciones entre el norte y el este de Siria y el gobierno de Damasco.

El acuerdo incluía:

- Garantizar los derechos constitucionales del pueblo kurdo

- Integrar las instituciones militares y civiles en el Estado

- Poner fin al conflicto

- Garantizar el retorno de las personas desplazadas

- Rechazar el discurso de odio y apoyar los esfuerzos conjuntos antiterroristas

El Acuerdo del 10 de Marzo: Una oportunidad perdida

A pesar de que la ONU calificó el acuerdo como una "oportunidad histórica" en la sesión del Consejo de Seguridad del 18 de junio, el gobierno de Damasco aún no ha implementado ninguna de sus disposiciones clave. Ahmed al-Shara emitió una "declaración constitucional" tres días después del acuerdo, ignorando sus disposiciones integrales. Esto profundizó el impasse y puso en duda las intenciones del gobierno de transición.

Estancamiento en las negociaciones: Falta de confianza y acumulación de excusa

En los meses posteriores al acuerdo, se intentó celebrar reuniones patrocinadas por franco-estadounidenses en París. La más notable fue la sesión del 25 de julio, que Damasco pospuso alegando los sucesos de Suwayda. Los días 9 y 10 de agosto, el gobierno de transición se negó nuevamente a participar en las conversaciones previstas en París, alegando la "Conferencia de Unidad para el Norte y el Este de Siria" celebrada en Haseke, y acusó a la Administración Autónoma de "intentar internacionalizar la cuestión siria".

El 5 de agosto, el comandante en jefe de las SDF, Mazlum Ebdi, expresó su sorpresa por las constantes respuestas evasivas de Damasco, afirmando que "la integración significa colaboración y no puede imponerse por la fuerza", lo que puso de relieve el desacuerdo fundamental sobre la futura relación entre las partes.

Violación del Acuerdo del 10 de marzo

En medio de la tensión política, las SDF denunciaron 22 violaciones del alto el fuego el 9 de agosto, y se culpó directamente a grupos afiliados a Damasco. Los ataques contra zonas como Deir ez-Zor, Tel Tamir y la presa de Tishrin, así como los intentos de cruzar el río Éufrates, provocaron 11 heridos civiles y daños en zonas residenciales.

Las Fuerzas de Autodefensa (SDF) afirmaron que estas violaciones contravienen el espíritu del acuerdo alcanzado con Ahmed al-Shara y podrían reavivar una mentalidad bélica en un momento en que Siria necesita diálogo. Instaron a Damasco y a sus aliados a cesar de inmediato las violaciones y reiteraron su disposición a defender la región y a brindar su apoyo a las negociaciones.

Intervención turca: el principal obstáculo para el diálogo

Los acontecimientos demostraron claramente la importante influencia de Turquía en la obstrucción del proceso de negociación. El 8 de agosto, el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, realizó una visita sorpresa a Damasco, donde se reunió con Ahmed al-Shara y altos funcionarios. Posteriormente, los ministros de Defensa y Asuntos Exteriores de Damasco realizaron una visita conjunta a Ankara el 13 de agosto.

Inmediatamente después de estas reuniones, el gobierno de Damasco anunció su negativa a participar en las conversaciones de París. Los analistas interpretan esta medida como resultado de la presión directa turca para impedir cualquier acercamiento entre los representantes del norte y este de Siria y Damasco.

La acusación directa del ministro de Asuntos Exteriores de Damasco a las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) y las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, que reflejan la convergencia entre ambas posturas sobre el norte y este de Siria, reforzaron esta interpretación.

A pesar del impasse, continuaron los esfuerzos de Estados Unidos y Francia por abrir canales de diálogo. El 22 de julio, el representante estadounidense Tom Barrett se reunió con el comandante general de las SDF, Mazlum Ebdi, en Amán en condiciones favorables, y se esperaba una reunión más amplia en París bajo el liderazgo del presidente francés, Emmanuel Macron.

El 25 de agosto, una delegación estadounidense de alto nivel visitó Damasco y se reunió con Ahmed al-Sharrah. También se reunieron con Mazlum Ebdi en Amán para abordar la implementación del Acuerdo del 10 de Marzo y la estabilidad regional.

Estados Unidos, representado por la senadora Jeanne Shahen, reiteró su apoyo a las SDF, afirmando que su integración en el ejército sirio es un "tema crítico" para la lucha contra el terrorismo y la estabilidad nacional.

Perspectivas inciertas

Dado que Damasco continúa eludiendo sus compromisos y la presión del Estado turco se intensifica, las perspectivas de un diálogo nacional en Siria siguen siendo inciertas, y no se prevén futuras reuniones. Mientras el norte y el este de Siria enfatizan la necesidad de construir una nueva Siria basada en un modelo de asociación, Damasco adopta una postura más rígida, poniendo a prueba el Acuerdo del 10 de Marzo.

En este contexto, el papel internacional sigue siendo decisivo: o París y Washington logran que las partes vuelvan a la mesa de negociaciones, o la cuestión siria correrá el riesgo de una mayor fragmentación, amenazando el futuro del país y la estabilidad regional.

ANHA