KJAR: la democracia es la solución a los problemas de Irán

La Comunidad de Mujeres Libres del Kurdistán Oriental (KJAR) se refirió a las protestas populares que se desarrollan en el Kurdistán Oriental y en distintas regiones de Irán, y afirmó que el país ha destinado todos sus recursos económicos y financieros a políticas militaristas. Bajo el pretexto de la autodefensa, las autoridades continúan incrementando el presupuesto militar, dejando a la población en una situación de empobrecimiento y hambre. La organización subrayó que la solución pasa por adoptar una mentalidad democrática y escuchar las demandas del pueblo.

KJAR: la democracia es la solución a los problemas de Irán
3 January, 2026   18:59
Newsdesk

La Comunidad de Mujeres Libres del Kurdistán Oriental (KJAR) emitió hoy una declaración escrita sobre los recientes acontecimientos registrados en varias ciudades iraníes y en el Kurdistán Oriental.

En el comunicado se afirmó:

"A lo largo de la historia, la lucha de las mujeres contra la ideología del régimen iraní ha continuado hasta nuestros días. Esta es una realidad innegable. Las mujeres ocupan una posición histórica dentro de la sociedad en todos sus ámbitos, especialmente en la resolución de los problemas, donde han desempeñado un papel constante. Sin embargo, a lo largo de la historia de la República Islámica de Irán, en lugar de abrir el camino a la solución de los problemas y a la superación de las crisis, el régimen, basado en una ideología nacionalista, tradicional y religiosa, ha intentado sistemáticamente silenciar las demandas democráticas y socavar los esfuerzos dirigidos a atenderlas".

La declaración subrayó que, como resultado de la adhesión de las autoridades iraníes a una ideología rígida, la sociedad ha atravesado profundas crisis, lo que ha impedido el desarrollo de una vida política democrática en Irán. Añadió que el régimen no ha logrado resolver los problemas internos y, por el contrario, ha contribuido a agravar las crisis en Oriente Medio.

Según el comunicado, esta situación ha derivado en el estallido de protestas masivas y generalizadas. Para preservar su poder frente a estas movilizaciones, las autoridades iraníes han recurrido a múltiples violaciones y prácticas ilegales, incluidas detenciones, torturas y ejecuciones, con el objetivo de intimidar a la sociedad. En este contexto, y para justificar la represión de las manifestaciones y de las demandas sociales, el régimen prioriza la seguridad por encima de la resolución de los problemas y refuerza su presencia militar.

La declaración también señaló que, junto a las crisis políticas y sociales, Irán atraviesa una grave crisis económica. Además de la agitación interna, las autoridades se enfrentan a crecientes reacciones negativas de la comunidad internacional debido a sus políticas exteriores erróneas y autoritarias. Como consecuencia, la reimposición de sanciones ha provocado un deterioro sin precedentes de las condiciones de vida de la población. Al mismo tiempo, todos los recursos económicos y financieros han sido movilizados para servir a las políticas militares del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria. Bajo el pretexto de la autodefensa, el régimen continúa aumentando el presupuesto militar, dejando al pueblo en una situación de pobreza extrema y alimentando un descontento social generalizado.

El comunicado añadió que, como resultado de la persistencia de estas políticas, el 28 de diciembre estalló una nueva ola de protestas y levantamientos en las calles de numerosas ciudades iraníes, que continúa hasta el día de hoy. Aunque las protestas han existido y seguirán existiendo, esta nueva oleada presenta características propias y representa una etapa distinta que debe ser analizada con seriedad.

KJAR concluyó su declaración afirmando que, debido a la profunda crisis interna que ha generado, el régimen iraní ya no puede frenar fácilmente este tipo de levantamientos.

“La cuestión fundamental es resolver estos problemas mediante una mentalidad democrática, escuchando al pueblo y sus demandas.

Si estos problemas no se abordan de forma democrática, el pueblo iraní posee la capacidad y la conciencia necesarias para decidir su propio destino. En última instancia, el camino más adecuado hacia la democracia pasa por que el pueblo alcance un nivel de conciencia, capacidad de decisión y autogobierno”.

ANHA