Investigador sirio advierte de trayectorias peligrosas para la escena siria

El investigador político sirio Mohammad al-Huwaidi ha advertido de trayectorias serias y peligrosas que enfrentan la escena siria, enfatizando que todos los escenarios actuales conducen en última instancia a un único resultado: la continuación de Siria como una arena en lugar de una entidad política coherente, bajo una mentalidad de gobierno que puede reproducir las crisis del pasado. Argumenta que la descentralización política y administrativa es una necesidad, no una opción

Investigador sirio advierte de trayectorias peligrosas para la escena siria
4 January, 2026   09:09
KIVARA SHEIKH NOUR

Después de muchos largos años de crisis en Siria, y con la caída del régimen baathista y el ascenso de al-Sharaa en su lugar, se plantean cada vez más preguntas sobre el futuro del país bajo la mentalidad de gobierno actual, si Siria se está moviendo hacia la construcción de un estado moderno capaz de restaurar su soberanía y unidad, o hacia la reproducción de viejos patrones de gobierno en nuevas formas.

El investigador político sirio Mohammad al-Huwaidi ha advertido de caminos peligrosos que la situación siria puede tomar en la próxima fase, afirmando que todos los escenarios actualmente en discusión comparten un resultado común: "la ausencia del estado en su sentido moderno, y la persistencia de Siria como una arena en lugar de una entidad política cohesiva".

En su lectura de la escena siria, al-Huwaidi cree que el primero de estos escenarios radica en la "reproducción del autoritarismo en una forma colectiva o institucionalizada, donde el despotismo individual crudo desaparece, pero es reemplazado por una red de poder cerrada que monopoliza la política, la economía y la seguridad".

El segundo escenario, según al-Huwaidi, implica "la transformación del estado en una autoridad de facto incapaz de imponer su soberanía, sujeta a equilibrios regionales e internacionales, y gestionar las crisis en lugar de resolverlas".

El investigador sirio advierte de un tercer camino, que describe como "el más peligroso": la acumulación de tensiones sociales y sectarias, que abre la puerta a enfrentamientos civiles retrasados que pueden no estar organizados, pero que serían devastadores.

Con respecto a las posibles soluciones, al-Huwaidi enfatiza que Siria "no necesita un modelo importado o una ideología preparada, sino más bien un sistema realista de gobernanza que se deriva de su estructura social e historia política".

Explica que el primer pilar de cualquier proyecto nacional es un estado civil y constitucional en el que la ley está por encima de todos, los poderes están separados y los derechos individuales y colectivos están garantizados sin discriminación religiosa, sectaria o étnica. Hace hincapié en que un estado civil en este contexto no es un lujo intelectual, sino un requisito previo para gestionar una sociedad diversa como la de Siria.

También señala que la descentralización política y administrativa se ha convertido en una necesidad más que en una elección, señalando que la centralización extrema fue una de las razones del colapso del estado. Enfatizó que la descentralización no es un preludio a la división, sino más bien una garantía de unidad, siempre que los asuntos soberanos centrales permanezcan en manos de la autoridad central dentro de un estado unificado.

En el mismo contexto, al-Huwaidi pide un nuevo contrato social basado en la responsabilidad individual en lugar del castigo colectivo, en la justicia de transición en lugar de la venganza, y en el reconocimiento mutuo entre todos los componentes de la sociedad. Hace hincapié en que es imposible construir un estado con una mentalidad de vencedor contra vencedor, o de arreglar una sociedad destrozada a través de la retórica de acusación y traición.

Con respecto a la fase de transición, el investigador sirio afirma que cualquier autoridad de transición debe tener poderes claramente definidos y un plazo limitado, con la tarea principal de preparar al país para una verdadera transición democrática a través de una constitución consensuada, elecciones justas y la reconstrucción de instituciones estatales sobre fundamentos nacionales, no de facciones o ideológicas.

Al-Huwaidi concluye diciendo que Siria hoy se encuentra en un raro momento histórico: o se transforma en un estado de ciudadanos, o simplemente derroca a la cabeza del régimen mientras conserva la misma lógica de gobierno. Añadió que la experiencia siria, con todo su dolor, confirma una verdad fundamental: no hay estabilidad sin justicia, no hay unidad sin asociación y ningún estado sin ciudadanía.

ANHA