El líder Abdullah Ocalan: "La religión debe convertirse en la conciencia de la sociedad, no en un instrumento del poder"

Se está celebrando en Amed la tercera gran conferencia de la Federación de Investigaciones Islámicas de Mesopotamia (MIA-FED), bajo el lema "Islam democrático: sinceridad en la fe, libertad en la sociedad". Durante la conferencia se leyó un mensaje del líder Abdullah Ocalan. El texto fue leído en kurdo por Emin Ay y en turco por Hatice Seker.

El líder Abdullah Ocalan: "La religión debe convertirse en la conciencia de la sociedad, no en un instrumento del poder"
20 June, 2026   13:58
Newsdesk

El mensaje del líder Abdullah Ocalan dice lo siguiente:

“Estimados participantes y valiosos creyentes presentes en la conferencia sobre el islam democrático:
El islam, en su esencia, es un movimiento social basado en los valores de libertad, justicia e igualdad propios de una sociedad ética y democrática. La primera comunidad islámica, formada bajo el liderazgo del profeta Mahoma, representó un gran paso hacia una sociedad más democrática al enfrentarse a la opresión de clase, la explotación y el tribalismo.

Sin embargo, con el paso del tiempo, esta esencia social y libertaria del islam quedó subordinada a los poderes estatales. Desde el periodo iniciado por los omeyas, la religión fue separada de su dimensión ética y social y transformada en un instrumento de legitimación del Estado, debilitando así sus raíces democráticas y libertarias.

En la actualidad, esta distorsión histórica continúa tanto a través del islam oficial promovido por los Estados como mediante corrientes sectarias centradas en la lucha por el poder.

El significado del islam democrático consiste en regresar a los valores éticos, de conciencia y de libertad que existen en su propia esencia. Una de sus referencias históricas más importantes es la Carta de Medina. La Carta de Medina fue un pacto social democrático que protegió distintas creencias, identidades y culturas, reuniéndolas bajo normas de convivencia común. En este sentido, constituye uno de los primeros modelos de pluralismo y unidad democrática en la historia de la humanidad.

La verdadera yihad es la lucha del ser humano contra su propio ego. Es la lucha permanente contra las tendencias de dominación, la arrogancia, la ambición de poder y todas las formas de opresión. La mayor lucha es la que la persona libra consigo misma, transformándose y acercándose a la verdad. Sin una cultura de autocrítica no puede existir ni libertad individual ni libertad social.

El principio de la shura en el islam es uno de los valores fundamentales de una sociedad democrática. La shura representa la existencia de una ética social común y la toma colectiva de decisiones. Significa que la sociedad puede supervisar y controlar el poder. Las raíces históricas de la política democrática, de la democracia local y de la vida comunal se encuentran en esta comprensión.

Lo que debe hacerse es impedir que el islam sea utilizado al servicio del Estado, del poder o de las fuerzas del capital. Debe volver a su esencia y servir nuevamente a una sociedad ética, a la política democrática y a una vida en libertad. La religión debe convertirse en la conciencia de la sociedad, no en un instrumento del poder. La verdad solo puede alcanzarse mediante la organización libre de la sociedad.

La visión que ignora la libertad de las mujeres, que considera la naturaleza como un objeto de dominación ilimitada y que fomenta la enemistad entre los pueblos no representa en absoluto la esencia del islam. El islam democrático es una perspectiva de vida ética basada en la libertad de las mujeres, la vida ecológica, la solidaridad social y la hermandad entre los pueblos.

Desde esta perspectiva, el islam democrático puede convertirse no solo para las sociedades musulmanas, sino para toda la humanidad, en una de las fuentes más importantes de una civilización democrática. Frente a las profundas crisis de Oriente Medio, las guerras sectarias, los conflictos nacionalistas y las luchas de poder, la solución no consiste en fortalecer los Estados ni las hegemonías, sino en desarrollar una sociedad democrática”.

La perspectiva del islam democrático puede evitar que los pueblos vivan enfrentados por motivos de identidad, creencias o voluntad política, y permitir una convivencia común basada en el respeto mutuo.

Confío en que los debates que desarrollen sobre esta base y las conclusiones que alcancen contribuirán a la construcción de una sociedad democrática y al proceso de paz y sociedad democrática que hemos iniciado. Les deseo éxito en su trabajo.

ANHA