KJK llama a unificar fuerzas por el estatus y la libertad del líder Ocalan

KJK declaró: “Es nuestra responsabilidad garantizar el estatus y la libertad física de Ocalan. Debemos unirnos en torno al líder Ocalan, unificar nuestra fuerza de lucha por su estatus y su libertad, y alcanzar la victoria”.

KJK llama a unificar fuerzas por el estatus y la libertad del líder Ocalan
22 May, 2026   19:12
Newsdesk

La declaración de la Coordinación de KJK señala lo siguiente:

“En Oriente Medio, Kurdistán y Turquía se vive un amplio proceso de transformación y movimiento. Nos encontramos en un período que puede determinar el destino centenario de las mujeres y de los pueblos de Oriente Medio. En una región convertida en escenario de guerra y donde prácticamente cada rincón se ha transformado en un campo minado, la necesidad fundamental de los Estados y de los pueblos es tomar decisiones correctas y dar pasos adecuados. Mientras las potencias imperialistas externas intentan rediseñar Oriente Medio, lo más importante es que los pueblos de esta geografía y sus fuerzas dirigentes adopten decisiones históricas para construir alianzas históricas. Quienes sepan interpretar correctamente la sociología de la historia y formen alianzas adecuadas serán quienes triunfen en este período.

Esta realidad es válida para el pueblo kurdo, pero lo es aún más para los pueblos de Turquía. En la actualidad, Ocalan ha impulsado desde octubre de 2024 un proceso destinado a reconstruir las relaciones entre kurdos y turcos, que habían llegado a un punto de ruptura y enemistad, sobre bases de paz, fraternidad y convivencia. Este proceso ha dejado atrás un año y medio y, durante ese tiempo, Ocalan y nuestro movimiento de libertad dieron pasos históricos. Del lado del Estado y del poder, más allá de las declaraciones, el único paso dado fue la creación de la Comisión Parlamentaria, constituida en medio de críticas. La comisión presentó su informe al Parlamento, pero durante meses no se ha dado ningún paso legal ni jurídico necesario. En este asunto, el líder Ocalan presentó numerosas fórmulas de facilitación y solución, especialmente para poder asumir su papel como principal negociador y ejecutor político, pero en este nivel las reuniones fueron suspendidas.

El siglo transcurrido de la República de Turquía estuvo marcado por la negación y la destrucción de los kurdos. La privación de identidad de los kurdos trajo consigo un determinado estatus, una política y una forma de vida.

De hecho, el carácter monista, fascista y antidemocrático del sistema constitucional de la República se apoya en ello y encuentra allí su origen.

Precisamente en un momento en el que Ocalan daba pasos para poner fin a esta situación y desarrollaba una política en esa dirección, las reuniones con él fueron interrumpidas justo cuando se acercaba la posibilidad de una solución. Se trata de una actitud extremadamente peligrosa. A pesar de que desde el 27 de marzo no se ha celebrado ninguna reunión ni se ha escuchado la opinión de Ocalan, en la política turca se sigue hablando de agenda y coordinación del proceso. El gobierno del AKP insiste en afirmar que este proceso continúa y avanza con éxito. Sin embargo, si se analiza de manera realista, se verá que no existe un proceso en marcha; el proceso está paralizado y bloqueado. Mientras no haya reuniones con nuestro principal negociador, Ocalan, y mientras él no participe en la definición de la agenda y la dirección del proceso, ¿cómo puede afirmarse que el proceso continúa?

El gobierno del AKP no quiere resolver el problema kurdo ni la falta de estatus que ha perdurado durante un siglo, pero tampoco desea que estalle una guerra en la actual coyuntura política regional. Por ello, intenta prolongar el proceso en el tiempo, distraerlo y debilitar la fuerza de lucha mediante maniobras dilatorias, desarrollando así una política de liquidación. Por eso mismo interrumpe las reuniones con el líder Ocalan justo cuando el proceso se acerca a una posible solución y emite declaraciones unilaterales alejadas de la realidad. Al mismo tiempo, observa los acontecimientos regionales e intenta tomar decisiones de acuerdo con ellos.

Sin duda, esta es una política profundamente errónea y peligrosa. En una geografía de Oriente Medio transformada en escenario de guerra y minada por los conflictos, adoptar una decisión estratégica sobre la alianza con los kurdos y dar pasos sinceros en esta dirección traerá consigo avances históricos tanto para Turquía como para Oriente Medio. Por ello, es indispensable desarrollar una política que tenga como objetivo la libertad física de Ocalan y que lo reconozca como principal negociador y ejecutor político. Ocalan es el representante y líder del pueblo kurdo; reconocer su estatus significará, sin duda, reconocer el estatus del pueblo kurdo. Para nosotros, esta es una realidad indiscutible. Es imposible retroceder en este punto.

El proceso ha alcanzado una etapa importante, pero continúan imponiéndose duras condiciones de aislamiento sobre Ocalan, y nosotros no aceptamos esto en absoluto. Esto significa profundizar y prolongar la falta de solución. Significa continuar con la política de exterminio y negación del estatus impuesta al pueblo kurdo desde hace cien años. Y es evidente que esto no tiene ninguna relación con la paz, la fraternidad ni la democracia. Esta situación debe terminar de inmediato; deben abandonarse las políticas que bloquean el proceso y lo conducen por caminos peligrosos. Sobre esta base, deben reanudarse inmediatamente las reuniones con Ocalan, debe ponerse en marcha una política de solución, deben crearse condiciones para desarrollar una salida política y debe oficializarse y clarificarse su estatus sobre bases democráticas.

Como KJK, rechazamos categóricamente las políticas dilatorias y de desgaste del gobierno y de las potencias externas, así como sus enfoques que imponen la falta de estatus. Una vez más, advertimos que insistir en ello abrirá el camino a una mayor falta de solución y a la violencia.

Es decisivamente importante que nuestro pueblo patriota, las mujeres, las madres, las jóvenes y todas las fuerzas democráticas, socialistas, feministas y ecologistas que apoyan una solución manifiesten su posición como fuerza impulsora de la resolución. Quienes impulsarán la solución y la paz son el pueblo y las mujeres. Tenemos la responsabilidad de comprender correctamente los peligros de este proceso y los planes ocultos tras él, de involucrarnos en el proceso y de garantizar la libertad física y el estatus del líder Ocalan. Este es un momento extremadamente peligroso. Hacemos un llamado a todos para que comprendan este proceso con sensibilidad, rompan el aislamiento y la falta de solución impuesta, y desarrollen acciones efectivas en favor de una postura democrática.

Debemos unirnos en torno al líder Ocalan, unificar nuestra fuerza de lucha por su libertad y su estatus, y alcanzar la victoria”.

ANHA