El Reino de Kurdistán: un proyecto truncado por las divisiones kurdas

El nombre del “Reino de Kurdistán” permanece en las páginas de la historia como uno de los intentos kurdos de establecer una entidad independiente, aunque no logró perdurar debido a la falta de unidad kurda y a las profundas divisiones tribales, en medio del conflicto entre las fuerzas británicas y turcas.

El Reino de Kurdistán: un proyecto truncado por las divisiones kurdas
El Reino de Kurdistán: un proyecto truncado por las divisiones kurdas
El Reino de Kurdistán: un proyecto truncado por las divisiones kurdas
El Reino de Kurdistán: un proyecto truncado por las divisiones kurdas
El Reino de Kurdistán: un proyecto truncado por las divisiones kurdas
23 May, 2026   13:40
Newsdesk

Hoy se conmemora el 107.º aniversario de la fundación del Reino de Kurdistán bajo el liderazgo del jeque Mahmud Barzanji, proclamado el 23 de mayo de 1919 en Suleimaniya, durante una etapa decisiva en la historia de la región tras el colapso del Imperio otomano y el inicio de la influencia británica en Irak y Kurdistán.

El jeque Mahmud Barzanji es considerado uno de los líderes kurdos más destacados del siglo XX, ya que encabezó un movimiento político y militar cuyo objetivo era establecer una administración kurda independiente, aprovechando el vacío político y el conflicto internacional surgidos después de la Primera Guerra Mundial.

La Roca de la Libertad

Setenta años después de la caída del Emirato kurdo de Baban, Barzanji lideró una serie de enfrentamientos contra las fuerzas británicas que buscaban consolidar su control sobre la región. Una de las batallas más importantes fue la Batalla del Paso de Bazian, donde sus fuerzas lograron tomar el control de este estratégico paso situado entre Kirkuk y Suleimaniya.

La zona conserva hasta hoy un fuerte simbolismo histórico para los kurdos, especialmente por la presencia de la llamada “Roca de la Libertad”, vinculada a los acontecimientos de aquellos enfrentamientos.
La declaración del kurdo como lengua oficial
El movimiento logró reactivar la idea de una administración autónoma kurda en Sulaymaniyah, lo que condujo al anuncio de un gobierno kurdo y al izamiento oficial de su bandera por primera vez en 1919.

Desde la formación de su gobierno, el jeque Mahmud trabajó en la construcción de instituciones estatales. Declaró el kurdo como lengua oficial en las instituciones gubernamentales, creó una administración civil y un ejército conocido como el “Ejército Nacional Kurdo”, y supervisó la publicación de varios periódicos en lengua kurda, en lo que fue considerado uno de los primeros esfuerzos para institucionalizar la identidad kurda.

Entre el exilio, el regreso y la proclamación del Reino
Tras la expansión de la revuelta kurda, las autoridades británicas arrestaron al jeque Mahmud después de una campaña militar desarrollada ese mismo año, que incluyó enfrentamientos entre ambas partes. Fue trasladado a Bagdad, donde inicialmente fue condenado a muerte antes de que la pena fuera conmutada por el exilio en India, donde permaneció más de dos años.

Sin embargo, su regreso a Sulaymaniyah en 1922 reactivó el movimiento nacional kurdo. Fue recibido por grandes multitudes y posteriormente se proclamó Rey de Kurdistán después de que los británicos incumplieran sus promesas de conceder autonomía a los kurdos.

Intentos de unificar las fuerzas kurdas

La autoridad del gobierno del jeque Mahmud se extendió por amplias zonas del Kurdistán del Sur y alcanzó las fronteras de lo que hoy se conoce como Kurdistán del Norte. Sin embargo, el proyecto enfrentó importantes desafíos, especialmente las divisiones tribales kurdas y las continuas campañas militares británicas.

A pesar de sus reiterados intentos por unificar las fuerzas kurdas y de sus llamamientos a los líderes tribales para enfrentarse a la ocupación, muchas fuerzas tribales no respondieron a sus peticiones, lo que debilitó la experiencia kurda de construir una administración independiente.

En 1923, las fuerzas británicas lanzaron una gran campaña militar contra Suleimaniya, obligando al jeque Mahmud a retirarse en julio de 1924 hacia las regiones de Şarbajêr y Pidar, donde continuó la resistencia mediante una guerra de guerrillas hasta 1927 contra las fuerzas iraquíes y británicas.

Durante ese período, Suleimaniya también fue sometida a intensos bombardeos aéreos que causaron una gran destrucción en la ciudad y sus alrededores.

El legado de Barzanji y los mensajes de unidad kurda a través de las generaciones

A pesar del exilio y la persecución, el jeque Mahmud Barzanji nunca abandonó su proyecto político. Regresó varias veces a Suleimaniya para liderar levantamientos contra la influencia británica y permaneció hasta sus últimos años como símbolo de la resistencia kurda y de la lucha por la independencia.

Además de sus actividades políticas y militares, también fue conocido por su faceta literaria y cultural, ya que, además de líder revolucionario, era poeta y escritor.

El 9 de octubre de 1956, el jeque Mahmud Barzanji murió en Bagdad a los 76 años. Su cuerpo fue trasladado a Suleimaniya, donde fue enterrado tras un multitudinario funeral en su ciudad natal, dejando su nombre como uno de los símbolos históricos más destacados de la memoria nacional kurda.

Los kurdos siguen recordando la experiencia del Reino de Kurdistán como uno de los intentos modernos de establecer una entidad política kurda independiente, al tiempo que insisten reiteradamente en la importancia de la unidad kurda frente a los desafíos políticos que continúan afectando la cuestión kurda en sus cuatro partes, incluida la experiencia de la Región Federal del Kurdistán del Sur.

La historia vuelve a repetirse, ahora en Rojava

Hoy, en Rojava, la historia parece repetirse una vez más. Los logros kurdos siguen enfrentando amenazas constantes pese a los esfuerzos en curso para unificar a las fuerzas y partidos políticos kurdos. Sin embargo, los intereses partidistas y las divisiones internas continúan siendo un gran obstáculo para alcanzar una verdadera unidad política kurda, lo que afecta negativamente al futuro de estos logros y los deja expuestos a nuevos desafíos.

ANHA