Hesîna Ehmed, a sus 100 años, memoria viva de la historia de Kobanê

En un rincón de su casa, Hesîna Mistefa Ehmed, de 100 años, permanece sentada después de haber resistido tormentas y adversidades a lo largo de su vida. Sus manos arrugadas cuentan la historia de un siglo, mientras sus ojos, llenos de recuerdos de Kobanê, son testimonio vivo de la historia de una ciudad que ha resistido al olvido.

Hesîna Ehmed, a sus 100 años, memoria viva de la historia de Kobanê
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Hesîna Ehmed, a sus 100 años, memoria viva de la historia de Kobanê
Hesîna Ehmed, a sus 100 años, memoria viva de la historia de Kobanê
Hesîna Ehmed, a sus 100 años, memoria viva de la historia de Kobanê
22 August, 2026   11:17
Newsdesk

Hesîna Ehmed nació en la aldea de Til Xezal, cerca de la ciudad de Kobanê. En la década de 1960 abandonó su aldea y se trasladó a Kobanê. Hesîna era la hija mayor de una familia de 12 miembros: siete hijos varones y cinco hijas.

Cuando le preguntan a Hesîna por el nombre de la ciudad, responde con la firmeza de alguien que ha vivido una guerra: "Kobanê, esta es la tierra de mis antepasados. Pase lo que pase, nunca renunciaré a su nombre. Quien diga 'Ain al-Arab' no conoce la historia de esta ciudad. La sangre de los habitantes de Kobanê es kurda".

Hesîna se ha convertido en una memoria viva de la ciudad y cuenta sus historias. A pesar del peso de los años y de las arrugas que surcan su rostro y sus manos, conserva su lucidez y relata con fluidez las historias de sus abuelos, las leyendas de Kobanê y las epopeyas de la resistencia.

También habla de la ocupación francesa, de los años de hambruna y de las revueltas que tuvieron lugar en la región.
Con una voz suave pero serena, dice: "Hemos vivido hambre e injusticias, pero nunca abandonamos nuestra tierra. Esta ciudad ha resistido y seguirá resistiendo".
Una vida entre ruinas y flores

La casa de Hesîna, una parte de la cual quedó destruida durante la resistencia de Kobanê contra las bandas del ISIS en 2014, sigue en pie como testigo de su resistencia.

Hesîna se negó a abandonar su hogar y pasó sus días ocupándose de las tareas domésticas que podía realizar y cuidando sus flores.

Los niños del barrio, que conocen bien a Hesîna, se reúnen a su alrededor para escuchar las historias de la "abuela Hehîna", que los conectan con sus raíces.

Un mensaje en una época de cambios de nombre
Hesîna resumió su postura en una frase que se ha convertido en su testamento: "Soy hija de Kobanê, viví en Kobanê y moriré en Kobanê. El nombre de Kobanê no son solo letras; es historia y sacrificio. Protegeré el nombre de Kobanê mientras pueda mantenerme en pie".

ANHA