La unidad kurda y la paz marcan los mensajes de Newroz 2026

El intelectual kurdo y profesor de literatura Beşîr Mele Newaf destacó que los mensajes surgidos de Newroz 2026 reflejan un cambio político y refuerzan la apuesta por la paz y por una sociedad democrática como vía fundamental. Subrayó que la unidad kurda se ha convertido en una oportunidad histórica que debe aprovecharse.

La unidad kurda y la paz marcan los mensajes de Newroz 2026
4 April, 2026   09:39
Newsdesk

Beşîr Mele Newaf, profesor de literatura kurda en la Universidad de Rojava, habló con la agencia ANHA sobre los mensajes de Newroz 2026, el proceso de "Paz y Sociedad Democrática", su impacto en Rojava y el Kurdistán del Norte, así como sobre la importancia de fortalecer la unidad kurda.

Señaló que Newroz 2026 tuvo un carácter distintivo, derivado de los cambios políticos en Oriente Medio y en las cuatro partes del Kurdistán. Explicó que los ataques contra la región elevaron el sentimiento nacional kurdo a un nivel histórico, y añadió: "El rechazo kurdo a las medidas impuestas por Hay’at Tahrir al-Sham fue una reacción histórica".

Newaf indicó que el Gobierno de Transición Sirio, respaldado por Estados Unidos y varios países árabes, intentó inicialmente rechazar el proceso bajo la supervisión de las Fuerzas Democráticas Sirias, lo que provocó sufrimiento entre los kurdos tanto a nivel regional como internacional, y terminó por impulsar una postura más unificada.

"Los gobiernos no reconocen la importancia del proceso"

Newaf destacó el proceso de "Paz y Sociedad Democrática" anunciado por el líder Abdullah Ocalan, que contribuyó a modificar el clima de guerra y a reducir la violencia del Estado turco contra Rojava y el Kurdistán del Norte. Afirmó que Newroz 2026 animó a los kurdos a expresar un mensaje común: su apuesta por la paz y la búsqueda de la democracia entre las distintas comunidades. Añadió que otras sociedades deberían apoyar este proceso, en la medida en que los kurdos están adoptando una visión colectiva en esta etapa.

Sobre las posturas de los Estados ocupantes respecto a este proceso, Newaf señaló que estos gobiernos aún no reconocen su importancia y continúan recurriendo a discursos de odio contra el pueblo kurdo. Sus medios, añadió, evidencian una falta de voluntad para poner fin a un siglo de destrucción e injusticia infligida a los pueblos de la región.

"Solo la integración democrática puede considerarse una solución adecuada"

Newaf explicó que, desde una perspectiva sociológica y política, las causas profundas de la intervención extranjera en el Kurdistán —desde el Tratado de Lausana hasta la actualidad— se derivan de problemas no resueltos relacionados con otras nacionalidades, en beneficio de la nacionalidad dominante. Subrayó que los kurdos constituyen una nación de más de 60 millones de personas con una patria, pero que turcos, árabes y anteriores entidades políticas los han despojado de sus tierras.

Insistió en que, para los kurdos, solo la "integración democrática" puede ser una solución viable. Para que este proyecto avance, los Estados gobernantes que tengan una voluntad sincera hacia otras nacionalidades deben garantizar las condiciones adecuadas. Aunque los poderes dominantes han cometido "masacres blancas y negras" contra el pueblo kurdo —y estas no han cesado—, es fundamental establecer derechos de ciudadanía de manera democrática, garantizando al mismo tiempo los derechos culturales y de identidad.

"La memoria nacional de la comunidad es más sincera que los sentimientos partidistas"

Newaf hizo hincapié en la unidad kurda, señalando que en Rojava, tras el aumento de los ataques, los kurdos alcanzaron un nivel histórico que les benefició, construido sobre esa unidad. Describió esta unidad como una "oportunidad histórica" y afirmó: "En términos de unidad, la sociedad kurda va por delante de los movimientos y partidos kurdos; la memoria nacional y los sentimientos de la comunidad son más sinceros que los de los miembros de los partidos".

ANHA