La crisis de las facturas eléctricas se intensifica en las zonas controladas por el Gobierno de Transición

La indignación pública está aumentando en las zonas bajo el control del Gobierno de Transición en Siria, en medio de una crisis eléctrica y la emisión de facturas que los residentes califican de "irrazonables". La situación se desarrolla en un contexto de cortes de suministro en algunas regiones y de medidas estrictas contra los impagos, lo que agrava aún más el sufrimiento de la población local.

La crisis de las facturas eléctricas se intensifica en las zonas controladas por el Gobierno de Transición
22 April, 2026   23:21
Newsdesk

Varias áreas bajo el control del Gobierno de Transición están registrando un creciente malestar social, impulsado por la crisis eléctrica y por el aumento de los importes de las facturas, que los residentes han descrito como "excesivos", en medio de acusaciones de errores significativos en el cálculo del consumo.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR), el suministro eléctrico ha sido completamente cortado en la zona rural de Manbij, sin que se haya fijado una fecha concreta para su restablecimiento hasta la finalización de la instalación de nuevos contadores. Esta medida ha provocado un amplio descontento entre los residentes, especialmente con la cercanía del periodo de exámenes, ya que los estudiantes afrontan grandes dificultades para estudiar por la noche debido a la falta de electricidad.

Los residentes han exigido la restauración inmediata del servicio eléctrico y han pedido un periodo de gracia suficiente para permitir la instalación de los contadores bajo la supervisión de equipos técnicos especializados, en lugar de imponer medidas repentinas que solo profundizan su sufrimiento.

Mientras tanto, en la zona rural de Latakia, las quejas se han intensificado tras la emisión de facturas exorbitantes, incluida una de aproximadamente 1,7 millones de liras para una vivienda deshabitada, lo que ha generado dudas sobre la precisión de los cálculos de consumo. Además, los ciudadanos informaron de que patrullas estaban cortando el suministro eléctrico a quienes no habían pagado sus facturas, en medio de una creciente ola de protestas.

Estas quejas se repiten en diversas regiones, donde los residentes han reportado facturas que superan los 10 millones de liras en un solo ciclo de facturación, acompañadas de amenazas de corte de electricidad en caso de impago. Esta situación incrementa el descontento público en un contexto de deterioro de los servicios y aumento del coste de vida.

ANHA