Combatiente de YPJ: las mujeres redefinen el poder en Rojava

Desde el corazón de las batallas presenciadas en Rojava, una luchadora de las Unidades de Protección de la Mujer (YPJ), Shamal Lizgin, relata su viaje desde la vida civil hasta los campos de batalla, donde los sacrificios y las pérdidas se convirtieron en una fuente de fuerza que la empujó a aferrarse más firmemente a su papel. Ella enfatiza que las mujeres sirias de hoy se han convertido en participantes activas en la formación de una nueva realidad que no se parece al pasado

Combatiente de YPJ: las mujeres redefinen el poder en Rojava
8 June, 2026   10:30
HASAKAH
HENAR IBRAHIM

En medio de los desafíos continuos a los que se enfrenta Rojava, las luchadoras de las Unidades de Protección de la Mujer continúan su papel en la defensa de la región y la protección de sus logros. En este contexto, la luchadora Shamal Lizgin habla sobre las razones detrás de unirse al YPJ y las experiencias que pasó durante años de lucha, enfatizando que los sacrificios de las luchadoras han contribuido a cambios significativos en la realidad y el estatus de las mujeres en la sociedad.

Los ataques a Rojava y el martirio de sus amigos fueron motivaciones clave

Lizgin, originaria de Kobani, se unió al YPJ en 2021. Explica que "los ataques a Rojava desde varios lados fueron una de las principales razones que me empujaron a unirme a las filas de las unidades".

Añade a nuestra agencia: "Me afectaron profundamente las batallas en Kobani durante su liberación por parte del YPJ y las Unidades de Protección de la Mujer de los mercenarios del ISIS, así como por lo que sucedió en Afrin y Serekaniye, lo que aumentó mi deseo de unirme a la resistencia".

También señala que la muerte de varios de sus amigos, especialmente de su hermano, fue un factor decisivo en su decisión de unirse, diciendo: "Sacamos fuerza de sus sacrificios que nos empujan a continuar su camino".

"La libertad es más amplia que los conceptos tradicionales"

El luchador habla sobre la situación de las mujeres antes de unirse al YPJ, explicando que la sociedad imponía restricciones, costumbres y tradiciones que limitaban la libertad y la toma de decisiones de las mujeres.

Ella dice: "Solíamos pensar que la libertad significaba ir a la escuela, volver a casa, hacer las tareas del hogar y visitar a los amigos. Pero después de unirme, me di cuenta de que la libertad es mucho más amplia y profunda que este concepto".

Añade que unirse a las unidades le dio una comprensión más amplia de la sociedad y la influencia de la autoridad estatal, así como cuestiones relacionadas con los derechos de las mujeres y las violaciones contra ellas.

Las batallas de Shahba fueron el comienzo

En su primera experiencia de combate, dice que su primera batalla fue durante los ataques a la región de Shahba a principios de diciembre de 2024.

Ella dice: "Mi enfoque estaba en cómo repeler a los atacantes y lograr la victoria, al mismo tiempo que protegía a nuestros camaradas del objetivo". Agrega que las victorias en las batallas dieron a los combatientes más fuerza y determinación, ya que pusieron fin a los ataques en la región.

Batallas difíciles y profundo impacto humano

La combatiente también señala que muchas batallas dejaron un profundo impacto psicológico en los combatientes, recordando los ataques a los vecindarios de Sheikh Maqsoud y Ashrafiyeh.

Dice que los civiles durante esos ataques fueron sometidos a violaciones y torturas, y muchas familias se vieron obligadas a enterrar a sus mártires bajo olivos, y agrega: "Esas escenas fueron profundamente dolorosas para nosotros".

Hace hincapié en que el progreso de las mujeres en Rojava es el resultado de los sacrificios realizados por las Unidades de Protección de la Mujer a lo largo de los años, señalando que estos sacrificios ayudaron a destacar el papel de las mujeres a nivel mundial y a fortalecer su participación en varios campos. También enfatiza que el apoyo comunitario y familiar jugó un papel clave en el logro de estos logros.

Sobre la postura del gobierno de transición, declara que el YPJ ha demostrado su lugar a nivel mundial a través de su papel en la protección de ciudades y regiones, enfatizando que la negativa a reconocerlo no niega sus sacrificios. También rechaza los llamamientos para transformar a los combatientes de YPJ en fuerzas de seguridad interna, argumentando que eligieron desde el principio luchar en primera línea y asumir riesgos en defensa de su pueblo, afirmando que las mujeres sirias de hoy están redefiniendo la ecuación del poder.

Lizgin concluye enfatizando que la falta de reconocimiento de las Unidades de Protección de la Mujer no afectará su determinación ni las empujará a retirarse de su camino.

ANHA