Los residentes de Darbasiyah piden esclarecer el destino de sus hijos detenidos

Las familias de la ciudad de Darbasiyah hicieron un llamamiento a las autoridades competentes y a las organizaciones de derechos humanos para que esclarezcan el destino de sus hijos desaparecidos y detenidos, en medio de informaciones contradictorias que apuntan tanto a posibles muertes como a detenciones. Las familias también exigieron su regreso.

Los residentes de Darbasiyah piden esclarecer el destino de sus hijos detenidos
16 May, 2026   11:26
Newsdesk

Decenas de familias de Darbasiyah viven en un estado de angustia e incertidumbre debido a la falta de información confirmada sobre sus hijos desaparecidos o detenidos durante los recientes enfrentamientos, en medio de versiones contradictorias sobre su posible muerte o captura.

En este contexto, Nariman Ramadan, originaria de la costa siria y residente actualmente en Darbasiyah, pidió a las autoridades competentes que esclarezcan el destino de su esposo, quien presuntamente fue detenido en la zona de Sabah al-Kheir, en la campiña de Raqqa, después de haberse unido el año pasado a las filas de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF).

Nariman explicó que su esposo se trasladó a Darbasiyah debido a las difíciles condiciones económicas que atravesaba la familia en la costa siria. Más tarde, ella se reunió con él junto a sus hijos tras quedarse sin recursos suficientes para cubrir las necesidades básicas.

También relató que su esposo formaba parte de un grupo de fuerzas que se dirigía desde la carretera de Hasaka hacia la ciudad cuando fueron atacados, lo que los obligó a retirarse hacia Raqqa.

Indicó que fue detenido en la zona de Sabah al-Kheir el 18 de diciembre, alrededor de las cinco de la tarde, y que desde entonces se perdió completamente el contacto con él.

Nariman afirmó que no recibió ninguna información sobre su esposo durante un mes y medio, hasta que fue contactada por un miembro del Gobierno de Transición sirio, quien le dijo que su esposo “estaba en Raqqa” y le advirtió que dejara de buscarlo.

Añadió que posteriormente vio un vídeo en el que aparecía su esposo siendo golpeado durante un interrogatorio sobre su identidad y afiliación, una escena que aumentó aún más su miedo y preocupación por su destino.

Actualmente, Nariman vive en Darbasiyah junto a sus dos hijos sin ningún sustento económico desde la detención de su esposo. Por ello, pidió a las autoridades competentes y a las organizaciones de derechos humanos que intervengan para esclarecer su destino y lograr su liberación lo antes posible, poniendo fin al sufrimiento de la familia.

En otro caso, Diab Hussein, también residente de Darbasiyah, pidió que se esclarezca el destino de su hijo Barzan Hussein, casi nueve meses después de su detención, en medio de informaciones contradictorias sobre su paradero y estado de salud.

Explicó que su hijo había realizado un curso de entrenamiento en Jabal Abdul Aziz durante cuatro meses. Tras completar la formación y después del estallido de los enfrentamientos en el barrio de Sheikh Maqsoud y de la declaración de movilización general en aquel momento, la familia perdió todo contacto con él.

La familia intentó repetidamente obtener información sobre su paradero, pero recibió versiones contradictorias. Algunas fuentes aseguraban que se encontraba en Raqqa, mientras que un médico de al-Shaddadi les informó de que había resultado herido y posteriormente detenido por el Gobierno de Transición, sin que existiera ninguna confirmación oficial.

Diab Hussein añadió que algunos detenidos liberados del tercer grupo le aseguraron que su hijo Barzan estaba recluido en una prisión de la ciudad de Alepo.
Asimismo, señaló que mostró la fotografía de su hijo a detenidos liberados en el cuarto grupo, quienes también confirmaron que se encontraba detenido allí y hablaron de una posible liberación próxima de otro grupo de detenidos.

Pidió a las autoridades competentes, a las organizaciones de derechos humanos y al Gobierno de Transición sirio que trabajen para garantizar la liberación de todos los detenidos y su regreso junto a sus familias, subrayando que cualquier proceso de integración exitoso debe ir acompañado de liberaciones incondicionales.

En el mismo contexto, Hinda Khidr, otra residente de Darbasiyah, también exigió aclaraciones sobre el destino de su hijo, Mahmoud Faisal Ali, después de que la familia recibiera durante los últimos meses informaciones contradictorias que apuntaban tanto a su supuesta muerte como a su posible detención.

Hinda Khidr explicó que su hijo participó en los primeros enfrentamientos en el barrio de Sheikh Maqsoud y que, durante ese periodo, la familia recibió información según la cual había muerto. Sin embargo, nunca les entregaron el cuerpo, lo que despertó dudas desde el primer momento.

Cinco días después, la familia recibió nuevas informaciones que aseguraban que Mahmoud seguía vivo y en buen estado de salud, aunque posteriormente volvieron a comunicarles que había fallecido.

Explicó que no volvió a tener noticias sobre él durante veinte días, hasta que, el día de Año Nuevo, nuevamente les informaron de su supuesta muerte. La familia solicitó entonces cualquier prueba, restos o el cuerpo, pero no recibió nada, pese a haber celebrado ceremonias oficiales de funeral en su honor.

Hinda añadió que incluso los amigos de su hijo confirmaron que tampoco estaban seguros de las informaciones sobre su muerte y que seguían esperando conocer su verdadero destino.

Asimismo, señaló que dos grupos de detenidos liberados reconocieron posteriormente fotografías de Mahmoud e informaron a la familia de que seguía vivo y detenido junto a ellos en una prisión de la ciudad de Alepo.

También indicó que el último grupo de detenidos liberados confirmó que Mahmoud continúa con vida, que dentro de la prisión lo llamaban por su verdadero nombre y que alrededor de cien prisioneros fueron trasladados desde una cárcel de Alepo a otra en Manbij antes de ser liberados.

Hinda concluyó diciendo: “Queremos que todos los detenidos regresen junto a sus familias y que mi hijo esté entre ellos. Quiero que mi voz llegue a la opinión pública”.

ANHA