Alianza Nada rechaza escalada militar y enfatiza paz justa

La Alianza Nada anunció su rechazo categórico a la escalada militar en la región de Oriente Medio, afirmando su oposición a convertir las patrias en escenarios abiertos de destrucción. Subrayó la importancia de alcanzar una paz basada en la justicia y en la soberanía, emanada de la voluntad de los pueblos y no de las políticas de las potencias coloniales.

Alianza Nada rechaza escalada militar y enfatiza paz justa
2 March, 2026   20:16
Newsdesk

La Alianza Democrática de Mujeres en Oriente Medio y Norte de África (NADA) emitió este lunes un comunicado escrito en relación con la escalada militar en la región y las víctimas que esta ha provocado.

El comunicado señala:

"En estos momentos históricos decisivos, ensombrecidos por los fuegos de la ocupación y las guerras, y en un contexto de tensiones crecientes, nosotras, la Alianza Nida, alzamos nuestra voz no solo para lamentar la realidad, sino para desenmascarar la falsedad de los caminos trágicos hacia los cuales nuestras sociedades y nuestros pueblos están siendo arrastrados por la fuerza".

Lo que presenciamos hoy en la sangrienta guerra en Palestina, particularmente en Gaza, y en la violencia creciente en la región, no es simplemente un conflicto limitado, sino un incendio voraz que amenaza con envolver a toda la región, ampliando su círculo de llamas hasta afectar la seguridad y la estabilidad de pueblos y países enteros.

Desde el corazón del Levante, en Siria y Irak, pasando por las repercusiones que golpean la estabilidad del Líbano, que arde bajo el fuego de la agresión, hasta la ansiedad que se cierne sobre los Estados del Golfo y que se extiende por el norte de África, nos enfrentamos a una guerra regional integral. Su precio lo pagan los pueblos, convertidos en combustible de los conflictos de las grandes potencias y de un sistema capitalista que persigue el lucro y la acumulación de riqueza.

Vemos con claridad cómo nuestra región se ha transformado en un escenario de ajuste de cuentas internacionales, donde se entrecruzan los intereses de las potencias capitalistas con ambiciones de dominación, ocupación y desplazamiento. El resultado es una guerra absurda, cuyas llamas no se apagan, y en la que no hay vencedores salvo los traficantes de armas y los centros de poder que se muestran indiferentes ante la destrucción de las ciudades y la desintegración del tejido social. Estas mismas fuerzas que proclaman la “democracia” y hablan de un supuesto “orden internacional” son las que alimentan sangrientamente la maquinaria de guerra, violan la soberanía nacional y convierten nuestros cuerpos, nuestra seguridad y el futuro de nuestros hijos en un tributo a sus ambiciones coloniales.

Desde nuestra perspectiva feminista, que sacraliza la vida y rechaza la lógica de la fuerza bruta, afirmamos que la violación de la seguridad de la población civil y el atentado contra la soberanía de la República Islámica de Irán y de otros países constituyen crímenes absolutos que no pueden justificarse por intereses geopolíticos, y que nos conducen a todas y todos hacia un túnel oscuro.

Nuestro compromiso con nuestros pueblos nos obliga a no ser testigos falsos de esta devastación. Rechazamos categóricamente ser simples peones en el tablero de una guerra global y nos negamos a permitir que nuestras patrias se conviertan en campos abiertos de destrucción, donde los sueños de mujeres y niños son aplastados bajo el peso de los bombardeos y el desplazamiento forzado.

Hacemos un llamado a todos los movimientos feministas y a las fuerzas de liberación para que unifiquen sus luchas, porque esta batalla no es únicamente militar, sino existencial: una confrontación contra un sistema global que explota a los pueblos para servir a centros capitalistas lejanos.
Nuestra elección sigue siendo firme: una paz basada en la justicia y una soberanía que emane de la voluntad de los pueblos, no de los dictados de las potencias coloniales.

Seguiremos siendo una voz de rechazo y un actor real en el camino que devuelva la dignidad y la seguridad a nuestras patrias, lejos de las ambiciones del imperialismo y del sionismo y de su insaciable sed de sangre.

ANHA