Investigadora egipcia: la inacción de Turquía ante la iniciativa de Ocalan obstaculiza el proceso de paz

La investigadora egipcia Freenaz Atiya considera que la falta de medidas recíprocas por parte de Turquía frente a la iniciativa impulsada por el líder Abdullah Ocalan está contribuyendo al bloqueo del proceso de paz. Según afirma, Ankara está aprovechando las tensiones regionales e internacionales para ganar tiempo y reforzar su control sobre los kurdos. Asimismo, sostiene que Turquía debería demostrar buena voluntad mediante su liberación y la puesta en marcha de reformas constitucionales que reconozcan los derechos culturales y políticos del pueblo kurdo.

Investigadora egipcia: la inacción de Turquía ante la iniciativa de Ocalan obstaculiza el proceso de paz
15 May, 2026   19:22
Newsdesk

Mientras el proceso de “paz y sociedad democrática” en Turquía atraviesa crecientes dificultades y aumentan las dudas sobre el futuro de una solución política a la cuestión kurda, nuestra agencia entrevistó a la investigadora egipcia Freenaz Atiya para analizar las causas del actual estancamiento, las implicaciones del llamado “derecho a la esperanza” y las perspectivas de reanudar el diálogo entre Ankara y los kurdos.

La doctora Freenaz Atiya, investigadora en ciencias políticas, afirmó que conceder al líder Abdullah Ocalan el “derecho a la esperanza” constituye un paso fundamental y una condición clave para reactivar el proceso de paz en Oriente Medio, y no solo en Turquía, dado que representa una figura simbólica y el principal interlocutor en la cuestión kurda.

Añadió que su liberación es necesaria, especialmente después de que lanzara una iniciativa en la que llamaba a los kurdos a reforzar la fraternidad y la paz con Turquía. Sin embargo, señaló que Ankara no ha dado ningún paso recíproco ni ha procedido a su liberación, pese a que, a su juicio, no existe ninguna justificación política o legal para mantener su detención y aislamiento.

Indicó que las justificaciones políticas esgrimidas anteriormente estaban vinculadas al conflicto entre Turquía y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), así como a la presencia armada en determinadas zonas. No obstante, sostuvo que esos argumentos quedaron prácticamente anulados tras la iniciativa anunciada por Ocalan en febrero del año pasado, que incluía el abandono de la lucha armada por parte kurda a cambio de una vía hacia la paz y la fraternidad.

Atiya afirmó que la falta de respuesta de Turquía a esta iniciativa plantea numerosas dudas sobre el verdadero grado de voluntad política dentro del Estado turco para relacionarse con los kurdos en condiciones de igualdad y respetar sus derechos y su identidad cultural como ciudadanos.

Asimismo, subrayó que garantizar la libertad física de Abdullah Ocalan sería un paso decisivo para fortalecer las perspectivas de paz y de una solución democrática, ya que supondría una confirmación práctica de la iniciativa lanzada para abrir una nueva etapa en las relaciones entre Turquía y los kurdos.

Explicó que una medida de este tipo reflejaría buena voluntad por parte de Turquía y contribuiría a consolidar el proceso de paz, mientras que mantener la actual inacción enviaría una señal negativa y evidenciaría una falta de voluntad política real, especialmente cuando una de las partes —la kurda— ya ha optado por la vía de la paz, mientras que la parte turca sigue mostrando reticencias y una actitud de repliegue.

Asimismo, señaló que el primer paso que Turquía debería dar pasa por revisar su relación con los kurdos dentro de sus propias fronteras, garantizando que sus derechos queden plenamente recogidos en la Constitución como principal marco legislativo. También destacó la necesidad de reformar las disposiciones constitucionales relativas a la relación entre el Estado y la población kurda, y de consagrar el principio de ciudadanía en igualdad de condiciones, sin discriminación étnica, garantizando que los kurdos no sean tratados como ciudadanos de segunda clase ni sometidos a marginación.

También destacó la importancia de impulsar un desarrollo equilibrado en las regiones kurdas en los ámbitos político, económico y social, así como de reducir las desigualdades existentes entre estas regiones y otras partes de Turquía, subrayando que todos los ciudadanos deben gozar de los mismos derechos y asumir las mismas responsabilidades.

Atiya añadió que una reforma constitucional de este tipo debería reflejarse posteriormente en las leyes que regulan distintos aspectos de la vida pública, incluido el reconocimiento de la lengua kurda en las zonas de mayoría kurda, el respeto de las tradiciones y costumbres locales, y la garantía de acceso a la educación y a los servicios en todos los sectores.

En el plano exterior, la doctora Freenaz Atiya considera que Turquía debe reforzar sus relaciones con los kurdos de las regiones vecinas, especialmente en Siria. En este sentido, señaló que Ankara aprovechó de forma negativa la inestabilidad derivada de la llamada “Primavera Árabe” en las zonas kurdas, lo que provocó un deterioro de su imagen entre toda una generación de kurdos sirios.

Finalmente, pidió una retirada real de Turquía de las zonas que controla en Siria, especialmente de aquellas con mayoría kurda, junto con el reconocimiento pleno de los derechos del pueblo kurdo tanto dentro como fuera de Turquía.

La doctora Freenaz Atiya, investigadora en ciencias políticas, afirma además que el proyecto de “paz y sociedad democrática” enfrenta múltiples desafíos en la próxima etapa, en medio de la escalada de tensiones regionales en Oriente Medio y de la concentración de las grandes potencias internacionales en conflictos más amplios, como la confrontación entre Irán, Estados Unidos e Israel. Según explica, esto provoca una disminución de la atención hacia otros asuntos importantes, incluida la cuestión kurda y la iniciativa turco-kurda.

Explica que esta distracción internacional desvía la atención y obstaculiza el proceso de paz iniciado por la iniciativa de Abdullah Öcalan, y añade que Turquía se beneficia de esta situación maniobrando y ganando tiempo sin un compromiso real con el proceso político.

Atiya considera que este contexto no es favorable para el proceso de paz, ya que contribuye a obstaculizarlo, mientras Turquía continúa aprovechando las circunstancias regionales e internacionales para reforzar su dominio sobre los kurdos.

Añade además que las crisis económicas y de seguridad globales, junto con las preocupaciones relacionadas con la energía, el petróleo y el estrecho de Ormuz, complican aún más la situación y afectan negativamente las perspectivas de avanzar en el proceso de paz.

A pesar de estos desafíos, subraya que la iniciativa también abre importantes oportunidades que deben ser aprovechadas por todas las partes que apoyan la paz entre Turquía y los kurdos.

Papel de las élites y de los actores culturales en el apoyo al proceso de paz

La doctora Freenaz Atiya destaca la necesidad de unificar esfuerzos entre las élites, los académicos, las figuras culturales y quienes apoyan los derechos kurdos dentro de Turquía, además de los partidarios internacionales, con el fin de impulsar reformas legislativas que garanticen plenos derechos de ciudadanía para los kurdos.

Señala que existen diferencias dentro de la sociedad turca y entre las élites respecto a la cuestión kurda, lo que hace necesario movilizar estas voces en apoyo del proceso de paz.

También indica que existen esfuerzos muy positivos en marcha y varias iniciativas a nivel internacional, incluida una iniciativa árabe que apoya la libertad del líder Abdullah Ocalan, la iniciativa femenina “Noon”, que defiende su libertad física, así como iniciativas europeas y otras iniciativas globales.

Añade que estas iniciativas deben intensificarse y coordinarse mejor para evitar superposiciones o una organización débil. Asimismo, subraya la necesidad de movilizar apoyo, promover la causa del pensador Abdullah Ocalan y la cuestión kurda, aclarar la postura de Turquía y aumentar la conciencia internacional sobre los acontecimientos en curso, insistiendo en la necesidad de que el pueblo kurdo obtenga sus derechos en los países donde vive.

Atiya también destaca la importancia de cambiar la imagen estereotipada promovida por Turquía, que presenta a los kurdos como asociados al “terrorismo”, al “separatismo” y a la inestabilidad en los países donde residen.

Hace un llamado al trabajo mediático y cultural mediante el uso del poder blando para promover este cambio de percepción y presentar una narrativa más equilibrada y justa.

La doctora Freenaz Atiya es una investigadora egipcia que posee un doctorado en Ciencias Políticas por la Facultad de Economía y Ciencias Políticas de la Universidad de El Cairo.

ANHA